Ronronea la noche femenina.
Levita lejos el doppler, no duermo.
Extraños movimientos de vecinos,
algún chasquido en el living oscuro.
Las maravillas habrán muerto, pero
aún queda en la TV, de madrugada,
papel para pensar comparaciones:
una colonia grande de pingüinos
Rey, se comporta igual que ciertos fluidos,
llamados potencial de Lennard Jones:
interacciones de átomos adentro
de, normalmente, fluido repulsivo
en muy cortas distancias, y a mayores
distancias, de atracción más poderosa.
La fuerza repulsiva: la defensa
del huevo; la atractiva: repelente
de los ataques. Entran, cuando incuban,
en transición de vidrio, fluido apenas
oscilante, fenómeno similar
a los cristales en los viejos templos.
Diferente se ordenan en la masa
los Penacho Amarillo. Se comportan
con menor densidad, es decir, como
simple gas patagónico que chilla.
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