falta un abrazo que dé la razón,
no lo harán las evidencias.
descubro algo no falsable,
esa entelequia inflamada:
nosotros.
nuestro amor, y cualquiera,
no difiere del efecto de la luz sobre la materia.
quiero despertar y no preguntarme
por qué estoy tan horriblemente sobrio
cada día de los cuarenta años.
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