9 de noviembre de 2025

1981

 


Mamá sacó a la pared esta foto 

cuando empezó mi hermana en el colegio

con guardapolvo blanco, portafolios

de cuero, bien enorme. Papá posa

con la malla, después de lavar platos.


No sé por qué mamá destinó tanto

del encuadre a la fea medianera:

una infantil tristeza sin revoque.


A un lado la glicinia florecida, 

al otro, tres naranjos muy cargados

donde solían, en la fresca tierra,  

bajar tornasolados tordos negros.

Nada de aquello vio para el retrato,

disparó como se hace a condenados

que, ignorantes, sonríen para siempre.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario