22 de noviembre de 2025

La gesta del plomo

 

Las manos hacia el fogón. Algo traman 

los tres vecinos cinco años más grandes

que yo. Algo peligroso. Las aristas

de la noche: solapas del baldío.


Suena honda la palabra policía  

en boca de ellos. Y mis ojos mudos, 

los dos indignos grandes redondeles, 

ante rudos muchachos con jeans.


Hay que planificar, variar ataques.

Es un raquítico animal el frío

que para oír mejor, se nos arrima.

Recorren lento el aire, algunos verbos

nunca oídos. Tuvieron, estas noches,

días frágiles, muy cortos. Los ojos,

absortos ante el mal, aquellos robos

de plomo en llantas de autos, atacados

una hora luego de mear el fuego.


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